Un activo es un recurso controlado por una entidad del que se espera obtener beneficios económicos futuros, tales como:
Recibir flujos de efectivo contractuales.
Utilizar el activo para mejorar el valor de otros recursos económicos.
Recibir recursos económicos o intercambiar activos con otra parte en condiciones favorables.
Pignorar el activo como garantía de un préstamo.
Vender el activo a cambio de efectivo o de otros recursos económicos, o transferir el activo para satisfacer pasivos.
Utilizar el activo para producir entradas de efectivo (o evitar salidas de efectivo)
Arrendar el activo a otros.
Satisfacer derechos sobre el patrimonio en su totalidad o en parte, distribuyendo el activo a los tenedores de dichos derechos sobre el patrimonio.
Usar el activo individualmente o en combinación con otros recursos económicos para producir bienes o prestar servicios.
Recibir servicios a los que da derecho el activo.
